Anoche soñé…

figuras femeninas recortadas en puesta de sol
…que estaba con vosotras, con las dos, en un hotel lejano y no de demasiado copete. Era tarde y habíamos tenido demasiadas visitas.

Dana se afanaba en esconder algo en el fondo de la maleta, algo que debía llevar a su país y a los suyos.

Ana permanecía en la sombra, medio adormilada y desdibujaba, pero el rostro de Dana era nítido y luminoso.

De pronto propuse: ¿Hacemos un trío?

Y Dana se sobresaltó: ¿No querrás decir…?

Sí, pero virtual, dije resuelta, y me coloqué entre las dos, tendidas en la cama, desnuda como ellas. Mi palma derecha buscó la palma de la mano derecha de Dana y pronto sintió todos sus latidos; mi mano izquierda buscó la mano izquierda de Ana, que seguía desdibujada. Y mis labios empezaron a recorrer suavemente su piel, la de Ana, sin separar mi mano de la mano de Dana.

El dolor que produce el principio del orgasmo me despertó, pero me resistí a volver completamente a la consciencia.

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