Contraportada

Extrañas sensaciones al terminar la lectura de un libro. Fin de la historia, y al cerrarlo la contraportada —nada que se salga de lo normal— te atrapa y sigues leyendo.

Lees la breve biografía del autor y piensas que tú bien podrías ser él, haber seguido una trayectoria paralela, haber llegado a publicar tus propias historias, a firmar libros con dedicatorias simples en cualquier centro comercial… a llevar una vejez tranquila escribiendo historias, que otros leerán…

Dejas el libro sobre la mesilla de noche, te estiras en las sábanas, cierras los ojos y te duermes acunada por no sabes qué recuerdos.

contraportada y botellín de agua

 

Te acuerdas de Jesús, aquel gran amigo que se fue tan pronto y que reposa en algún lugar del Moncayo. Él también soñaba con escribir historias que otros leerían…, pero para ti el Moncayo tiene una dificultad extrema, así que te conformas con leer historias en las tranquilas tardes de verano…

Al despertarte, la contraportada sigue ahí.

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2 respuestas a Contraportada

  1. Me quedo intrigada con la contraportada dinosaurio.
    Feliz verano.

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