Las playas de Iñaki Uriarte

Sigo leyendo — y hasta releyendo—, saboreándolas, las pildoritas de Iñaki.

Nada convencional esa defensa de Benidorm como playa, un Benidorm que se se nos hace difícil reconocer, pero que al escritor se le hace el sitio perfecto, en su modestia, para darse un chapuzón.

Aquí, en la playa de Levante, ahora mismo, a las 2,30 de un inmaculado día de verano, estamos casi solos. Dentro de un rato iré a darme un baño en el agua azul y transparente, que está a una temperatura perfecta, y les llevaré unas migas de pan a los peces que nadan hasta la orilla.

Anochecer en un pueblo de Levante

Anochecer en un pueblo de Levante

Seamos sinceros, a él como a tantos y tantos de nosotros, incluso a los que somos de puro secano, le gustaría tener un velero  y fondear en alguna cala de aguas turquesas ,  y darse un chapuzón, pero muchos nos contentamos con cazarlos a tiempo con nuestro objetivo:

He enfocado la cámara hacia el mar quieto y muy azul, he esperado a que pasara un velero para que se cumplieran mejor los versos de Valéry («Ce toit tranquille oú marchent des colombes…») y he sacado una foto.

Velero fondeado

Velero fondeado

A veces no hace falta tener un velero —incluso puede ser un claro inconveniente por las estrecheces— para encontrar un rincón donde retirarse a solas con los libros.

Libros de verano, libros intrascendentes para llevarse a la playa:

A los lectores de best sellers se les ve más felices y con menos escrúpulos.

El autor confiesa haber encontrado su nicho en estas literaturas populares.

Con el tiempo, y para comodidad de mis jefes y mía, he quedado encasillado en el periódico como reseñista de best sellers y novelas policíacas. Por lo menos es lo que más me encargan. No me viene mal, poque ahí tengo un hueco especializada y además me lo paso bien en el 80% de los casos. Si reseñara literatura de la otra no creo que llegara al 20%.

Para algunos, la literatura de la otra está, queramos o no, siempre presente en nuestra mesilla o en la mesa de trabajo. A veces, en los minutos previos a conciliar el sueño nos sirve para cerrar los ojos y pensar, pensar que así es, o que así tiene que ser… y en los sueños nos abandonamos a los ideales que rara vez se cumplirán al día siguiente:

«Nunca he creído que la libertad consista en hacer lo que a uno le da la gana, sino en no hacer lo que no quieres. Esto es lo que siempre he reclcamado y por lo que he sido más escandoloso a mis contemporáneos… No ha habido hombre en el mundo que haya hecho menos daño que yo. »

Es un cita de Rousseau, o quizás una cita de Rousseau citando a Hume.

Cerrojos

Cerrojos

Parafraseo otra de sus citas, antes de apagar la luz de la mesilla.

Escribir aquí y leerme a mí misma, dos narcisismos que no sé si serán buenos a la larga, pero que me sirven de momento.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Las playas de Iñaki Uriarte

  1. Pildoras que dejan buen sabor.
    Benidorm…dicen que tiene para todos. No lo conozco, lo vi desde lejos y me pareció un Nueva York en miniatura, visión falsa, seguro.
    Los lectores de playa leen ahora no sé qué de sombras, pero no los he visto sonreír, ni siquiera con picardía.
    Besos, amiga.

  2. Pingback: Los gatos de Iñaki | Del diario de Andrea

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s