Pablo

ensuenosEn sueños Pablo viene a mi casa, pero no es mi casa. Le abro la puerta y me excuso, por su visita, ante ese marido que no tengo: «Ayer estuvimos cenando, se me olvidó decírtelo». Ayer cené sola, como siempre, una sopa y un trozo de queso fresco, luego estuve un rato leyendo.

Pablo recorre la casa hablando sin palabras, se fija en las librerías llenas de los libros que no tengo; por la ventana del comedor entra la luz del oeste, pero es un sol de mañana, como si de pronto todos hubiéramos atravesado el espejo.

Pablo termina el recorrido, saluda y se va. Me vuelvo hacia mi inexistente marido…. y ha desaparecido, estoy sola otra vez, la luz del sol vuelve a entrar por el este e ilumina los pocos libros que conservo en la estantería sobre el radiador. La abuela está sentada en su silloncito, junto a la ventana, ha estado allí durante toda la visita. Deja el libro que está leyendo sobre el halda y sonríe:

—Ese chico llegará lejos.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Vivencias. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Pablo

  1. Me gustó. La abuela es sabia.

    Besos

  2. Llegará lejos el misterioso Pablo. O no llegará.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s